El Norte Escolar

Edición del grupo Hojas de papel de Colegio La Milagrosa de Salamanca

Estás en > Grupos > Portada de Hojas de papel Hemeroteca

La fábrica del agua

Foto La fábrica del agua
Entrada a la potabilizadora

28.11.2016 - María Carvajal

Cuando abres el grifo de tu casa, alguna vez has pensado, ¿de dónde viene ese agua?, ¿de dónde se consigue? o ¿cómo la puedo beber sin enfermar? La potabilizadora se encarga precisamente de eso, para que cada vez que necesites agua, la puedas conseguir fácilmente y sin peligro de enfermar. Hoy os explicamos como funciona el proceso.

  • Current rating

31 votos

10 comentarios

Hoy visitamos la Estación de Tratamiento de Agua Potable de Salamanca y sus Oficinas Centrales, un centro que se podría considerar la base de toda la ciudad y alrededores, ya que lleva a cabo una labor fundamental.

En 1950 se abrió la planta antigua, que se sustituyó por la actual potabilizadora inaugurada en 1984, mucho más moderna que la anterior y con mejores instalaciones.

Esta planta sirve una media de 55.000.000 millones de litros de agua a 14 ayuntamientos de la provincia de Salamanca. En verano se suelen repartir alrededor de 90.000.000, cifra que baja hasta los 45.000.000 en invierno.

De aquí salen unos 500 litros por segundo hacia los depósitos distribuidos por toda la ciudad, desde allí el agua se dirige hacia las casas.

El viaje del agua

El agua se toma en el azud de Villagonzalo, que se encuentra río arriba. Se toma allí ya que la calidad del agua no cambia, al contrario que en el paso del Tormes por Salamanca, donde si lo hace, debido a que al ser una ciudad y contar con más habitantes, se contamina mucho más.

Desde Villagonzalo el agua llega en tuberías de un metro de diámetro hasta la central de tratado de aguas. Una vez allí el agua pasa por unos procesos hasta ser potable:

  1. Se le añade cloro (lo suficiente como para matar toda la vida existente en el agua).
  2. Se le añade sulfato de aluminio, que atrapa los contaminantes. Estos forman  flóculos que se unen, y all pesar más caen al fondo de las piscinas.
  3. Se le añade hidróxido sódico, comúnmente conocido como sosa.
  4. El agua pasa por el proceso de filtración, que retiene los filtros de carbono.
  5. Las boquillas conectivas (conocidas como chinchetas) retienen el carbono y dejan pasar solo el agua.
  6. El agua se entuba, y aunque ya se puede beber, todavía no se manda a los ciudadanos, ya que la ley establece que el agua de los grifos ha de estar protegida frente a las bacterias.
  7. Se corrige el PH, pues el del agua tiene que estar entre 6,5 y 9,5.

El carbón activo

Cada dos días se lava el carbón activo. Se le echa agua desde abajo, se levanta, y este saca toda la suciedad. Se abre una trampilla que traga el agua, vacía el filtro y lo vuelve a llenar.

Cuando el carbón activo se agota y hay que cambiarlo, por lo que se inicia un nuevo proceso:

  1. Se vacía un filtro y se deja secar durante dos días.
  2. Se despeja a mano con ayuda de palas. En un día vacían 37 toneladas de carbón activo entre 10 personas.
  3. Un vez que han quitado todo el carbón activo, al día siguiente hay que comprobar las boquillas conectoras. Hay 5.720 boquillas por cada filtro.
  4. Una vez revisadas, el filtro se vuelve a llenar con los 37.000 kg de carbón activo.
  5. Se lava varias veces y se comprueba que no tenga contaminantes en el laboratorio.
  6. Se tardan aproximadamente cuatro meses en cambiar el carbón activo de los seis filtros. Se deshechan 200 toneladas en total. Este proceso se realiza los años impares.

El carbón activo se lleva a una planta y se usa para rellanar las carreteras, ya que en España no se puede regenerar, a diferencia de otros países de la UE. 

La sala de control y los análisis del agua

En la sala de control de la planta se inspeccionan todos los procesos. Se controla desde el final, es decir, cuando nosotros abrimos el grifo de nuestra casa estamos vaciando los depósitos. Cuando estos se vacían hasta la mitad, suenan las alarmas, llamadas consignias, y un ordenador manda una orden para rellenar ese depósito.

Cuando se necesita fabricar más agua, todo el mecanismo se pone en marcha, y otro ordenador manda una orden al azud de Villagonzalo para que envíe más  a la central. El ordenador va por vía telefónica, por tanto, si surge algún problema, los trabajadores han de ir a Villagonzalo a controlar las válvulas, que también se pueden manejar desde los cubos de hormigón que se encuentran dispersados por la central de Salamanca. Estos sirven para contabilizar la cantidad de agua que se usa en la potabilizadora. Otro camino alternativo es controlar la cantidad de agua que se coge desde el panel de control del centro.

Todos los día se hacen análisis de desinfección al  agua que entra, a la decantada, a la filtrada y a la de salida. Esto es para saber si hay que cambiar algo en el proceso de tratamiento.

A diario se hacen muchos análisis a la red de Salamanca, en la cual hay unos buzones azules llamados pitufos, donde se coge el agua y se examina. También se analiza el agua que sale de los grifos de las casas, principalmente en colegios, guarderías, hospitales, bares y  alguna casa particular. En total se hacen 3500 análisis al día.

Según la ley, se deberían hacer 52 análisis al año a los pitufos, es decir, uno por semana. Sin embargo, en Salamanca se realizan 350, es decir, siete veces más, ya que ni Aqualia ni el Ayuntamiento de Salamanca quieren tener ningún problema con el agua.

Cuando hay un problema en el agua se ha de volver a comprobar su estado en el mismo punto veinticuatro horas después. Si el análisis es correcto, significa que ha habido un error puntual y que el agua está bien. Pero si se vuelve a mostrar que hay alguna contrariedad, se avisa a sanidad y ellos determinan qué hay que hacer.

Cuando hay problemas se puede usar el ozono, un gas de color azul que produce picor en los ojos. El ozono se inyecta en el agua cuando hay inconvenientes, por lo que su función es desinfectarla y esterilizarla. La planta de Salamanca tiene dos ozonizadores. En la parte de arriba una tubería toma aire puro u oxígeno líquido.  En los tubos centrales se emiten las descargas eléctricas, los rayos que fabrican el ozono tienen una potencia de entre 50.000 a 500.000 voltios.

 

Datos curiosos

1000 l de agua del grifo valen 1,20 ?, mientras que la misma cantidad de agua embotellada cuesta 200 ?.

Hay 9 depósitos en Salamanca, repartidos por las dos márgenes del río.

El depósito con más capacidad de la ciudad suministra 1.000.000 de litros al barrio del Zurguén.

Si Salamanca se queda sin agua porque esta planta deja de funcionar, se quedarían sin agua 200.000 personas y 14 ayuntamientos.

El agua se usa para absolutamente todo. Por ejemplo, para elaborar una Coca-Cola, se necesitan 200 litros. Para hacer una hamburguesa se usan 3.500 litros.

De la planta salen unos 500 litros por segundo hacia los depósitos distribuidos por toda la ciudad, desde allí el agua se dirige hacia las casas.

Cada persona consume una media de 300 litros de agua al día en España y la Unión Europea. En Estados Unidos la media es de 400 litros por persona y día, mientras que en África, concretamente en Mozambique, se consumen tan solo 8 litros.

comentarios

1

Elena | 18-12-2016 18:51

Muy buen artículo.

2

charo | 08-12-2016 22:59

Excelente reportaje, abrimos el grifo y no pensamos el tratamiento que tiene el agua hasta llegar a nosotros

3

Marta | 02-12-2016 00:08

Extraordinaria la noticia, con todo lujo de detalles. Gracias.

4

Toño | 29-11-2016 22:14

Bravo por el excelente reportaje sobre nuestra depuradora!!! Muy documentado, con multitud de datos muy interesantes.

5

Pedro | 29-11-2016 21:19

Enhorabuena, hojas de papel por vuestro gran trabajo.

6

Carmen | 29-11-2016 21:18

Excelente artículo,muy bien explicado el tratamiento del agua potable .

7

NATALIA | 29-11-2016 10:57

Excelente artículo, todo muy bien explicado y muy detallado. Enhorabuena!!

8

Roy | 29-11-2016 10:40

¡Impresionante reportaje sobre el tratamiento del agua potable en nuestra ciudad! Muy completo, detallado y bien documentado tanto con datos como con la galería fotográfica. Siempre me llama mucho la atención la famosa "huella hídrica" que nos demuestra, como decís, que para elaborar una hamburguesa hacen falta 3.500 litros de agua (el agua que bebe la vaca, la que se necesita para hacer el pienso con que se alimenta, la que se emplea en los procesos de transporte, manipulado y distribución de la carne, etcétera). De hecho, es uno de los argumentos que algunos ecologistas y vegetarianos usan para defender las alternativas vegatales: productos como la soja o la quinoa poseen altas cantidades de proteinas y requieren mucha menos agua para llegar hasta nuestros platos. ¡Enhorabuena a Hojas de papel por el impecable trabajo que nos habéis brindado una vez más!

9

Merche | 29-11-2016 09:43

Muy buena explicación, con datos curiosos que llaman la atención. Tan cerca que la tenemos y que poco se sabe de esta planta depuradora. Enhorabuena.

10

Pilar | 28-11-2016 23:47

Excelente reportaje. Buena redacción, comprendida la técnica de depuración y datos para tener en cuenta.