El Norte Escolar

Edición del grupo La Voz del Cora de Colegio Corazón de María de Zamora

Estás en > Grupos > Portada de La Voz del Cora Hemeroteca

El gran palacio de la mentira

El gran palacio de la mentira

29.11.2016 - Julio Esteban

Todos los duendes de Mirolandia se dedicaban a construir dos palacios, el de la verdad y el de la mentira.

  • Current rating

5 votos

0 comentarios

  Todos los duendes de Mirolandia se dedicaban a construir dos palacios, el de la verdad y el de la mentira. Los ladrillos del palacio de la verdad se creaban cada vez que un niño decía la verdad, y los duendecillos de la sinceridad los utilizaban para hacer su palacio. Lo mismo ocurría en el otro palacio, donde los seres de la mentira construían un palacio con los ladrillos que se creaban con cada nueva mentira. Ambos palacios eran espectaculares, los mejores del mundo y los duendes competían porque el suyo fuera el mejor.

  Tanto, que los duendes de la mentira, mucho más tramposos y marrulleros, enviaron un grupo de duendecillos para conseguir que los niños dijeran más y más mentiras. Y como lo fueron consiguiendo poco a poco, empezaron a tener muchos más ladrillos  y su palacio  fue haciéndose más grande e impresionante. Un día, algo raro ocurrió en la construcción de la patraña: uno de los ladrillos se convirtió en una caja de papel. Poco después, otro ladrillo se hizo arena, y al rato, otro más se transformó en cristal y se rompió. Y así, poco a poco, cada vez que iban descubriendo las calumnias que habían creado aquellos ladrillos, estos se transformaban y desaparecían, de modo que el palacio  fue haciéndose cada vez más y más débil, perdiendo más y más ladrillos, hasta que, finalmente, se desmoronó. Y todos, incluidos los duendes mentirosos, comprendieron que no  pueden utilizarse las mentiras para nada, porque nunca son lo que parecen y no se sabe en qué se convertirán.