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El Norte Escolar
 
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Hojas de papel

Colegio La Milagrosa

Salamanca

REDACCIÓN: Alba Avedillo Nieto, Irene Barbero Urrero, María Carvajal Delgado, Lucía García Hernández, Sergio Herrero Martín, Raquel Pozo García

Crónicas de Continente - Capítulo 13

Crónicas de Continente - Capítulo 13
Mapa de Continente

Hoy os traemos un nuevo capítulo de nuestra historia "Crónicas de Continente". Esperamos que os guste

13.12.2017 - Sergio Herrero y María Carvajal

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7 comentarios

Estaba llegando a la Biblioteca Real. La reunión se había parado por una hora y media, y ese era el tiempo que necesitaba. Los Khe Zend habían muerto, supuestamente, hacía unos ocho siglos y medio, pero los había visto.

Busqué entre las estanterías y lo encontré: Historia del Continente. Soplé para quitarle el polvo y me senté en la mesa más cercana a la ventana. Lo abrí por la página 155.

"...los Khe Zend, como se llamaban entre ellos, eran hombres más altos que los nuestros, más numerosos que los nuestros y más fuertes que los nuestros..." "...fuimos retrocediendo poco a poco hasta que sólo Ogar, Tyeun y Septh estaban en nuestras manos..." "...los Lamo-Yeni nos quedamos en la Biblioteca Real, tratando de encontrar una forma de acabar con ellos, y la encontramos en el último momento: estaban rodeando Septh..."

Pasé la página. Pensé que la forma de poderlos matar estaría escrita en las primeras líneas, pero me encontré unos dibujos, acompañados de poco texto.

Tres dibujos. Dos de ellos eran humanos, uno de ellos no. Los dos primeros tenían un trazo distinto al último: no habían sido pintados por la misma persona. Y aunque el texto era muy reducido, ya que los dibujos ocupaban casi toda la página, en esa página estaba la clave para acabar con ellos:

El humano cubierto: No se suele presentar en el campo de batalla. Si se presenta, temed. No irá en primera línea, ni tampoco en la retaguardia, pero sí que será el primero que huya en cuanto vea un mínimo signo de derrota. La única forma de acabar con él es con magia ancestral, magia de los habitantes más antiguos de Continente, que tendrán que unirse para poder matarle. Si muere, todos los demás también lo harán.

El humano salvaje: Componen todo el ejército Khe Zend. Han sido reclutados por alguien y están a su completa merced. Sólo mueren en caso de que muera el humano cubierto que le haya reclutado. De lo contrario, después de cada batalla sólo hará falta que su cubierto aparezca para devolverlo a la guerra.

El dragón volcánico. Se tiene constancia de ellos. Son grandes, fuertes y negros. Al igual que los cubiertos, sólo aparecen en casos extremos, ya que estas bestias necesitan un cubierto y un cuerno para poderlas dirigir. Se desconoce la forma de matarles, por lo que suponen un gran peligro.

Me sorprendí. La clave para matarlos estaba escrita en ese libro, un libro que tenía casi tantos años como las paredes en las que estaba. Decidí leer el último apéndice, localizado en la parte inferior de la página.

"...los dieciséis dragones Vralar fueron montados en la batalla que se avecinaba..." "...cada jinete recibió un cuerno, con el que avisarían a los demás de los posibles enemigos que les acecharan..." "...marcharon al cráter de VelnsTern, el Lugar Prohibido, para evitar que de allí salieran más..." "...tras el sacrificio de quince de ellos, sólo uno pudo salir. El jinete de Fuls fue el único que vivió para contarlo, pero no durante mucho tiempo?

No necesitaba leer más. El resto lo conocía a la perfección. Tras estos acontecimientos los Quince que murieron fueron tratados como auténticos héroes, mientras el Único que sobrevivió fue cayendo poco a poco en la locura.

Los noventa minutos habían acabado. Llamaron a la puerta y volví a la Sala de Decisiones con el libro en el brazo.

- ¿Qué haces con Historia del Continente? ? me preguntó Mengh nada más sentarme en mi silla.

- He encontrado la forma de matarles - le dije.

Les hablé de todo lo que había leído, exigiéndoles preguntarme todo al final, una vez que hubiera acabado de decirlo todo. La única duda fue de Mengh:

- ¿Cuál es la magia ancestral de la que hablas?

- La magia ancestral es la magia Lamo-Yeni. Somos capaces de leer el tiempo. Fuimos los primeros habitantes de Continente, antes incluso de que los Hombres llegarais.

Ahora intervino Guyb.

- Entonces - si vemos a un humano cubierto, lo podemos matar con vuestra magia. Aunque claro, para ello tenéis que estar todos los Lamo-Yeni juntos.

- Exacto.

- ¿Dónde están los demás?

- En Dithia.

- Tráelos lo antes posible. Os necesitamos a todos.

- Por cierto, ¿se sabe algo de Syrahe? - Mengh era un gran experto cambiando de tema.

- Nada. Después de lo de la ballesta nadie le ha visto.

- ¿Y de Oleg y Heimi? El fuego del dragón los quemó. ¿Se han recuperado?

- Tampoco sabemos nada sobre eso.

Me acababa de dar cuenta de una cosa: algo que no había dicho a nadie y que podía cambiar el destino de Continente por completo. De hecho, acababa de mentir, y sin darme cuenta. Decidí que todos lo deberían de saber así que, con miedo, me aclaré la voz y dije:

- Os he mentido. No estamos todos los Lamo-Yeni juntos. Cuando visité el Lugar Prohibido hace ya bastante tiempo, el Último nació y cayó al cráter del volcán junto con uno de los dragones Vralar. Sé que él está vivo y que, por tanto, ninguno de los humanos cubiertos puede morir. No podemos ganar la guerra.

- Todo el mundo fuera de aquí. ¡YA! - gritó Mengh, mientras una sonrisa se asomaba por su boca.

Mi noticia le había cambiado completamente la cara. Mengh se había puesto muy contento a pesar de que lo que yo había dicho significaba la muerte, y nadie sabía realmente qué le había pasado.

Decidí investigar acerca del comportamiento de Mengh tras mi confesión. Leí las primeras páginas de Historia del Continente para intentarlo averiguar, pero no logré sacar nada en claro. Me iba a ir a dormir, así que dejé el libro en la estantería. Cuando lo iba a colocar, un papel se cayó. Lo desdoblé y vi que era una página arrancada del libro. Vi el número: 153. Leí lo que ponía en ambas caras, la 153 y la 154, y todas las piezas de mi puzzle encajaron de repente: nada de lo que cae al volcán acaba muriendo ni envejece.

Los Quince seguían vivos, y sus dragones también. 708 y Rewn tampoco murieron, tal como yo creía. Quince cubiertos y quince dragones volcánicos significaban un casi infinito ejército de Khe Zend. Pero eso no era lo peor: los Quince y los Threz tenían un parentesco directo. Probablemente Mengh lo sabía, y por eso cambió de humor tan rápidamente: ellos ya no estaban de nuestro lado.

Pero cuando unas puertas se abren, otras se cierran: una palabra, escrita con un color rojo sangre, ocupaba la mitad de la página 154:

OGEUG

                                                                                    ···

Todos los Khe Zend estaban llegando a lo que era antes Dohaer. 708 estaba en el Balcón Real, y Rewn sobrevolaba la zona. Vio unas siluetas en el cielo. Las contó: eran 15. Estaban todos. La guerra estaba a punto de empezar, y él sabía perfectamente dónde tenía que ir. Llamó a Rewn y se montó en él. Esperó a las demás siluetas y, por segunda vez en la historia de Continente, dieciséis dragones surcaron los cielos.

 

comentarios

1

Pedro | 17-12-2017 10:14

Un gran trabajo de Hojas de Papel con esta historia que desde el minuto uno nos tiene totalmente enganchados a ella.

2

Carmen | 17-12-2017 10:13

Hasta el último momento manteniendo la intriga.

3

Mary | 14-12-2017 06:56

Hasta las últimas entregas manteniendo la emoción. Gran trabajo el que estáis haciendo.

4

Carmen D. | 13-12-2017 23:29

Increíble trabajo de imaginación en la creación de esta historia que cada semana nos llena de intriga.Bravo.

5

Roy | 13-12-2017 22:29

Mi admiración y reconocimiento al trabajo de Hojas de papel al frente de este relato épico que nos ha ido entregando durante estas semanas. Me parece una labor impresionante y con un mérito tremendo. Gracias por regalarnos vuestro tiempo y vuestro trabajo que, sin duda, os dignifica. Enhorabuena una vez más, chicos.

6

Marta | 13-12-2017 19:15

Gracias por transmitirnos tanta emoción con esta crónica.

7

NATALIA | 13-12-2017 18:49

QUÉ INTRIGA!!!