*

El Norte Escolar
 
El Norte Escolar

Hojas de papel

Colegio La Milagrosa

Salamanca

REDACCIÓN: Alba Avedillo Nieto, Irene Barbero Urrero, María Carvajal Delgado, Lucía García Hernández, Sergio Herrero Martín, Raquel Pozo García

Crónicas de Continente - capítulo 7

Crónicas de Continente - capítulo 7
Mpa de Continente

Aquí os dejamos la octava entrega de nuestra historia. Esperamos que os guste.

19.11.2017 - María Carvajal y Sergio Herrero

  • Current rating

19 votos

8 comentarios

- Estoy muy cansado. ¿Cuánto falta?

- Yo también estoy cansada, pero tenemos que aguantar. Debemos seguir caminando hasta que el rey decida dónde nos quedamos.

- Pero llevamos muchos días andando.

- Lo sé, cielo, pero es nuestra misión, ¿vale? Has de comportarte como un buen chico.

- Pero mamá?

- Haw, basta. Yo no puedo hacer nada, ¿entiendes? A mí también me gustaría estar en nuestra amada Dohaer, segura y sin preocupaciones, pero no podemos. Estamos en busca de nuevas tierras donde podáis crecer  en paz.

Giró la cabeza para ver todo lo que había a su espalda: una fila interminable de hombre, mujeres y niños caminaban despacio llevando sus pertenencias a la espalda, en carros o en burros. Más allá, a lo lejos, la cordillera del  Lonq?ar a su espalda, y detrás de esta, un brillo rojo debajo de nubes negras. La incertidumbre rodeaba a su pueblo

···

- Señor, el pueblo de los Vralar ha abandonado su ciudad. No queda nadie. Creemos que se dirigen hacia aquí. ¿Les cortamos el paso?

- No, son un pueblo desgraciado y necesitan ayuda al igual que nosotros. Debemos unirnos. Debemos empezar a construir casas para toda esa gente. Y manda a los herreros trabajo. Si nuestros pueblos se unen, seremos el blanco principal de los Threz y los Gergs, debemos prepararnos y estar alerta.

- Sí mi señor.

- Y manda a los Quince a su encuentro. Que se informen.

···

- ¿Qué es eso?

- No sé cielo, no te preocupes. Dame la mano.

Habían pasado ya más de cien noches desde que abandonaron Dohaer, cuando aparecieron por encima de la colina quince caballos blancos. Se pararon delante del rey, desmontaron y se arrodillaron. El pueblo suspiró, no querían hacerles daño. Pasaron algo más de veinte minutos hasta que los jinetes se marcharon por donde habían venido. El pueblo siguió su camino algo desolado. Pensaban que les traerían ayuda, pero no era así.

···

- Ya han llegado, y son miles.

- Abrid las puertas. Estoy ansioso de conocerle por fin.

El rey se asomó al balcón del palacio cuando ya no quedaba ni un Vralar fuera de sus murallas.

- Bienvenidos a Dithia, donde sois bien recibidos. Desde que nos enteramos de vuestra huida y supimos que os dirigíais hacia aquí hemos preparado todo para que os sintáis a gusto. Queremos vuestra compañía y vuestra ayuda en estos tiempos que nos ha tocado vivir. Esperamos que todo esté a vuestra altura.

Unos minutos después un hombre alto y de espíritu joven entró en la sala. Tenía el pelo largo y castaño, su barba no había parado de crecer desde su salido de Dohaer. En sus ojos negros se veía un destello de alegría y satisfacción, pero también otro de preocupación. Se paró frente a Guyb I y agachó la cabez en señal de respeto.

- Gracias por su bienvenida. No sabes lo agradecidos que estamos mi pueblo y yo por esto.

- Es un placer conocerte Syrahe V, un verdadero placer. Ansiaba la unión de nuestros pueblos. Es nuestra ciudad estamos muy felices de vuestra llegada.

- Muchas gracias. Algo se mueve detrás de las montañas. Lo hemos sentido en Dohaer. Ha quedado en ruinas. La tierra ha temblado como nunca antes lo había hecho, y hemos tenido que huir. Queremos regresar a Septh, es nuestro hogar y lo anhelamos.

Guyb se quedó helado. Sabía que querían guerra, pero ¿hacerse con Septh? Era de locos. Ni con doscientos mil hombres se podía conseguir aquello. No respondió, se quedó callado y bajó la mirada. Su tono blanco delató sus preocupaciones.

- Sé que suena imposible, pero ese es mi objetivo. Vuestros antepasados fueron Vralar muertos en la guerra contra mi abuelo. Les mataron los Therz. Nosotros buscamos venganza, este es el momento. Están confiados por haber ganado las últimas dos guerras, pero no saben lo que les espera.

Syrahe buscó la mirada de su anfitrión, y cuando la encontró, la mantuvo y se quedó en silencio, con los brazos cruzados bajo el pecho. Estiró la mano derecha, y Guyb hizo lo mismo. Por fin había esperanza. Ahora estaban igualados: mitad y mitad.

 

Piche aquí para ver el mapa de Continente ampliado.

 

comentarios

1

Mary | 20-11-2017 22:08

Siguen los giros inesperados. Buen trabajo.

2

Roy | 19-11-2017 23:34

¡Cuánta acción, esto va que vuela! Me gustaría leer, en alguna entrega, alguna descripción más de las diferentes comarcas o regiones...Esto está que arde. ¡Tolkien estaría orgulloso de vosotros! ¡ánimo, chicos!

3

Marta | 19-11-2017 22:17

Qué trama tan buena. Que llegue pronto la semana que viene.

4

Pilar | 19-11-2017 21:57

Buenas noticias para Syrahe V parece que se le va facilitando su conquista.

5

Alma | 19-11-2017 21:41

Enhorabuena, Hojas de Papel

6

Carmela | 19-11-2017 21:41

Esperando conocer como seguirá esta historia que cada semana me gusta más.

7

Pedro | 19-11-2017 21:39

Como cada viernes me dejáis con ganas de más en esta increíble historia.

8

Carmen | 19-11-2017 21:39

Otra gran entrega, gracias Hojas de Papel