*

El Norte Escolar
 
El Norte Escolar

Noticieras

Colegio Santo Ángel

Palencia

REDACCIÓN: Blanca Montero Jubete, Paula González Santamaría, Lucía Nicolás Cuadrado, Paula Sáez González, Nadia Campo Lorenzo, Lara Lopes Sousa

LUZ DE GAS,EL MALTRATO MACHISTA QUE NADIE PARECE VER

LUZ DE GAS,EL MALTRATO MACHISTA QUE  NADIE PARECE VER

Muchas mujeres solo son capaces de reaccionar cuando son agredidas físicamente

23.11.2017 - Nadia Campo

  • Current rating

12 votos

0 comentarios

Mireia es el nombre ficticio ,por expresa petición, de una mujer de 37 años que durante dos años padeció por parte de su novio maltrato psicológico. En concreto, una forma de maltrato que se conoce como luz de gas. Se trata de un abuso sutil, manipulador, mediante el que se desgasta la estima y confianza en sí misma de la mujer hasta el punto de anularla, de convertirla en un manojo de dudas y miedos.

La víctima casi nunca es consciente de estar siendo maltratada. O, al menos, no maltratada tal y como se entiende generalmente el término, ya que no hay una agresión clara. Simplemente, a base de poner en duda todo, discutir todo y menospreciar sus puntos de vista, la mujer va encerrándose en sí misma. Se trata también, en consecuencia, de un maltrato muy difícil de explicar para la víctima y todavía más complicado de denunciar.

Mireia cuenta: "Me lo discutía todo. Todo lo ponía en tela de juicio. Hasta las cosas que no tiene discusión, como mi estado de ánimo o mis sentimientos. Todo era una exageración mía, una invención o una paranoia. Todo estaba en mi cabeza, así que terminé por creérmelo. Terminé por creer que era yo la que no estaba a la altura y, por no seguir decepcionándole, me callaba. Dejé de opinar, dejé de contestar o simplemente de expresar las cosas. Quedé completamente anulada como persona y él tenía el control total de mí".

Mireia estaba agotada. "Me quedé sin fuerza, sin energía, todo el día pendiente de no enfadarlo, de no decepcionarle. Hasta que comprendí que aquello no era normal, que no podía vivir así y que estaba ocurriendo algo".

Y cuando Mireia lo comprendió, se encontró con la incomprensión. "¡Eso no es maltrato!", me decía alguna amiga. "¡Exageras!" Eso me hundió más. El peor golpe que recibí fue cuando me animé a denunciar. Cuando ya no podía más porque ya me insultaba, me despreciaba y me generó ansiedad y problemas psicológicos. Fui al juzgado y archivaron mi causa. Que no era maltrato, que no había pruebas. Mireia llora. Y, cuando recupera el aliento, añade: "Llegué a pensar: ojalá me abra la cabeza. Ojalá me dé un puñetazo para poder ir al juez sangrando y que lo alejen de mí".

'Gaslight'

El nombre de violencia de luz de gas viene de la película Gaslight, de 1944. Es un retrato de la violencia machista psicológica. En el filme, el marido manipula a su mujer con sutileza hasta convencerla de que ella se imagina cosas, recuerda mal las discusiones y hasta le hace dudar de su cordura. En eso, básicamente, consiste este tipo de maltrato psicológico. El abusador altera la percepción de la realidad de la víctima provocando que no sea consciente de que padece un maltrato o una situación que debe denunciar.